miércoles, 4 de octubre de 2017

Crítica: El Juego de Gerald

Numerosas son las novelas del escritor Stephen King que se han llevado a la gran y pequeña pantalla, unas con mejores resultados que otras. Mike Flanagan, el director de la notable Hush y de Oculus se atreve con la novela de idéntico nombre, El juego de Gerald, escrita por el macabro de King. Lo cierto es que la premisa de la que parte la película no podía ser más sencilla, una situación que, a priori, no parece que vaya a dar suficiente bagaje como para hacer una película de 100 minutos. Pero detrás hay una novela de uno de los escritores de novelas de terror más consolidado, así pues, la película tira para adelante sin problemas.

Jessie y Gerald son un matrimonio maduro que viaja a una remota cabaña con la esperanza de revitalizar su deteriorada relación en un sitio apartado y tranquilo. Allí Gerald propone a su mujer un juego sexual: esposarla a la cama para incrementar las sensaciones. Pero cuando éste muere de un infarto, Jessie tendrá que luchar por su supervivencia.

Presentada exclusivamente por Netflix, Flanagan adapta junto a Jeff Howard, un habitual de los guiones de las películas del realizador estadounidense. Usando elementos de otras novelas como Cujo, Eclipse total o Misery (por eso de estar postrada en la cama), la película desarrolla una macabra historia que requiere cierta paciencia por parte del espectador durante los primeros minutos de película, para luego, poder disfrutar del macabro festín que nos prepara la película. Este festín no es que sea propio de una película gore, pero me ha parecido bastante retorcido en el contexto argumental de la historia. Hay una escena en concreto que ha hecho ‘retorcerme de dolor’ en el sofá, una escena de la que prefiero no dar ningún detalle, para que el espectador se sorprenda igual que lo he hecho yo.

Como he dicho, la situación no da para mucho al principio, pero detrás de la corta premisa, hay toda una historia que relata el pasado de Jessie, verdadera protagonista de la historia. Un papel interpretado magníficamente por Carla Gugino (Sin City: Ciudad del pecado, Watchmen) que se convierte en la pieza angular de toda la película que, sin duda, tira todo el conjunto para adelante con su brillante interpretación. Claro, sin menospreciar a la otra parte que compone la historia, el marido de Jessie, interpretado por Bruce Greenwood (Star Trek, Super 8) que tiene más protagonismo del esperado en toda la película, nos ofrece una actuación bastante notable y a la altura de las circunstancias.

No sé como será en la novela, pues no la he leído, pero la forma en la que representan los pensamientos que tiene Jessie durante toda su angustiosa travesía al intentar liberarse, resulta de entrada bastante chocante. Aunque luego te acostumbras a ver ciertos personajes dentro en cada nueva secuencia, que actúan como si fuesen el típico ángel y el demonio que posados en el hombre del sujeto dan consejos al individuo, en este caso, Jessie.

El juego de Gerald no solo es una película de terror al uso, es una película de traumas del pasado y que ahonda en los pasajes más recónditos de la mente humana a través de los mencionados personajes, que por motivos más que obvios, ya no forman parte de la historia, al menos de una forma coherente para el espectador, pero que funciona muy bien una vez te acostumbras a ello. Con monólogos y diálogos de ese ángel y demonio en la mente de Jessie, el espectador va conociendo el pasado de ésta que hace que todas las piezas vayan encajando en el momento justo y necesario para dejar al espectador con una buena sensación al llegar al desenlace.

Aunque, es una película bastante efectiva durante el primer visionado, pues es bastante imprevisible, creo que en posteriores visionados puede llegar a perder algo de frescura al conocer esos recónditos detalles del pasado de Jessie y como realmente acaba la historia. Pero vamos, que me ha parecido una película realmente bien facturada, a pesar de que los primeros cinco o diez minutos parece un telefilm de domingo, luego se aleja del regusto televisivo y nos ofrece una película que bien podría estrenarse en una gran pantalla sin rasgarse las vestiduras por ello. En fin, no quiero alargarme mucho más, porque considero que hay detalles y personajes de la historia que es mejor no conocer antes de ver la película, ya que harían perder el factor sorpresa, que al final, es lo que ha hecho que la película me haya gustado bastante.


5 comentarios:

El Rector dijo...

El hecho de no esperar absolutamente nada de Flanagan, que a estas alturas, ya ha demostrado que da para más bien poco (a excepción de "Hush", de largo lo mejor que ha rodado hasta la fecha), sin duda ha jugado a favor de esta la enésima adaptación de una novela de Stephen King, que como bien comentas, ha tenido un poco de todo en cuanto a sus adaptaciones en la pequeña y gran pantalla. En este caso, Flanagan, que parece sacar lo mejor de sí, cuando va de la mano de Netflix, nos ofrece una cinta de terror muy macabra, bien narrada y muy bien interpretada (algo fundamental en este tipo de historias que se acercan al monólogo) tanto por Carla Gugino, como sobretodo por Chiara Aurelia, para mi, la gran estrella del filme.

Pese a la simpleza y al hecho de que pasados 30 minutos, parece que ya poco tiene que ofrecer la fórmula, nada más lejos de la realidad. La inclusión de los flashbacks y de algunos personajes, otorgan al relato una nueva dimensión, haciendo de él una experiencia muy entretenida e incluso incómoda, en algunos pasajes.

¿Lo peor? Pues como suele pasar con todo lo que tiene que ver con King, el final flojea bastante. Desconozco si es el mismo final que en la novela, pero desde luego que a la película, le sobran bien los últimos diez minutos, los cuales se cargan buena parte del misterio de lo anteriormente visto, en otro de esos finales "matadores" de King, que si bien en este caso no llega al ridículo de otras ocasiones, si se me antoja de lo más anticlimático.

Buena película (algo con más valor aun por venir de quien viene) y buen ejemplo de la línea ascendente de Netflix en esto del largometraje.

Saludos.

victor dijo...

Desconozco la novela, y esta peli me a venido inesperadamente,,,,,,,,,me al apunto.
Un saludo

Jesús Haro dijo...

Esta peli es un rollo. Un viejo haciendo perrerías a su esposa. Es un telefilm mas, pero de Netflix que tiene mucho catalogo pero poco contenido realmente aprovechable.

Tracy Kong dijo...

No estoy de acuerdo con la calificaciòn general de Muy Malas a las pelis de Netflix. Por lo que he visto que ya es bastante hay de todo. Desde films "menores" por lo general muy superiores al clàsico telefilm hasta pelìculas bastante estimulantes, caso de Death Note, Spectral o El Juego de Gerald.

JuanCar dijo...

Patrick,

Me ha encantado tu critica, que sepas que he visto la película nada mas leerte.
Tengo con Flanagan exactamente el mismo problema que mi estimado Rector, y me he llevado una agradable sorpresa con esta película.

A pesar de que el argumento puede parecer monótono, a mi me ha tenido todo el rato en suspenso, y lo cierto es que las apariciones de un determinado personaje son absolutamente perturbadoras. Bien por ello.

La pareja protagonista esta excepcional, sobre todo ella, que se carga todo el peso de la película.

Me gustaría destacar un excelente travelling con Steadycam que sucede al comienzo de la película, y que sigue a la protagonista por la casa terminando en el exterior a las orillas de un lago. Espectacular.

Hasta ahora, de las películas presentadas por Netflix, sin duda la mas solvente.

Saludos a todos

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