martes, 21 de marzo de 2017

Crítica: Hellraiser 3: Infierno en la Tierra

“Los sueños humanos, son tierra fértil donde sembrar las semillas del tormento. Ya estás madura Joey, es la hora de recolectar...”. Esta es tan solo una de las muchas célebres frases que dejaría para el recuerdo la tercera entrega de la saga “Hellraiser” iniciada por Clive Barker. “Hellraiser” (Clive Barker, 1987) y “Hellbound: Hellraiser II” (Tony Randel, 1988) son al erotismo, lo que “Hellraiser 3: Hell on Earth” (Anthony Hickox, 1992) a la pornografía. “Incluso el infierno tiene sus reglas”, se dice en un pasaje de la película. Anthony Hickox (sustituyendo a última hora a un despedido Tony Randel), quien previamente ya había grabado a navaja en la madera su particular “Anthony was here” dentro del género de terror con las dos entregas de “Museo de Cera” (“Waxwork” 1988), se las saltó todas, para no solo llevarse a la franquicia europea a los dominios de Hollywood, también a los cenobitas a la tierra.

domingo, 19 de marzo de 2017

Crítica: Hellbound: Hellraiser II

Sufrimiento, dulce sufrimiento. El sufrimiento es una característica tan humana que no puede pasar desapercibida ni para el resto de nuestros semejantes, ni para aquellos que nos miran desde un plano alejado del mortal. La capacidad para soportar el dolor físico y emocional es proporcional a nuestra habilidad para cerrar los ojos y aislarnos en un mundo que poco tiene que ver con el resto de los mortales. El sufrimiento nos acompaña y es real cuando se convierte en nuestro mejor amigo invisible, cuando comenzamos a cogerle confianza y nos abrimos en canal, cuando entendemos que es parte de nosotros y que sólo nosotros somos capaces de verlo y nos sinceramos ante él, nos rendimos y por fin lo asumimos. La amistad entonces se convierte en amor y ya estamos enganchados al sufrimiento. Ahora pongamos las cosas más interesantes y añadamos placer a la ecuación, ¿quién en su sano juicio puede negar la atracción de los Cenobitas?

viernes, 17 de marzo de 2017

Crítica: Hellraiser

"He visto el futuro del horror... y su nombre es Clive Barker". Stephen King. Puede sonar a tópico empezar a hablar de Clive Barker con esta cita, pero fue la conclusión de Stephen King tras leer Books of Blood y, dada su relevancia, acompañó durante los años 80 las portadas de todas las publicaciones de Barker (Liverpool, 1952). Hellraiser está basada en su propio relato, The Hellbound Heart, publicado en 1986 en el tercer volumen de la antología Night Visions, editada y organizada por el mismísimo George R.R. Martin, sí, el autor de Game of Thrones y quien además escribe una introducción. Posteriormente, el relato ganaría una publicación independiente como novela en 1988 y en castellano en el 1991.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Crítica: Don´t Kill It

Tengo mi primer encuentro con Mike Mendez hace unos cuantos años atrás con motivo de una de las ediciones del After Dark Horror Fest, para ser concretos, en la del 2006, año en la que estrena “Los Profanadores de Tumbas” (“The Gravedancers”), divertida historia de fantasmas y maldiciones de marcada serie B que tuvo como consecuencia directa que lo diera de alta en mi exclusiva agenda de cineastas a los que seguir la pista. Y esta, la pista, me lleva hasta una araña de gigantesco culo en 2013, o lo que es lo mismo, pornografía pura para maratón nocturno de caspa con los colegas y, como no podía ser de otra forma, la película fue proyectada en el festival de Sitges en una maratón nocturna, para ver con los colegas. Mendez ya no se bajaría del carro, enfocando su cine casi con exclusividad, en adelante, a este tipo de eventos y público.

martes, 14 de marzo de 2017

Crítica: Deliverance

No imaginaba John Boorman, cuando dirigió esta película en el año 72, que acabaría siendo la mejor de toda su filmografía. Con un argumento aparentemente sencillo, y a pesar de estar calificada como película para adultos por la crudeza de algunas imágenes, estuvo nominada a tres Oscars y figura en la lista de las 100 mejores películas. Boorman es un director poco prolífico, con una media de tres películas por década, pero con una filmografía extensa debido a que lleva rodando desde los años 60. Para esta película se basó en la novela de James Dickey, quien participó directamente escribiendo el guión, y de este guión perfectamente estructurado y de la potente dirección de Boorman sale esta película mítica que 45 años después sigue dejando escenas para el recuerdo.

domingo, 12 de marzo de 2017

Crítica: Bornless Ones

Hace poco, El Rector dejaba caer, como buen perro viejo, que los títulos de las películas muchas veces son lo que determinan la ilusión. Cuando hablo de ilusión me refiero a todo lo que conlleva un visionado porque por mucho que hayamos visto miles de películas y que sea algo así como una rutina darle al play cada noche y quedarnos ciegos cuando tenemos un día libre, la ilusión justo en el instante en el que comienza esa película elegida, no la deberíamos perder jamás y si alguna vez vemos una película sin ilusión, mejor que lo dejemos y nos vayamos a hacer otra cosa que nos motive más, como el amor, por ejemplo.