domingo, 6 de abril de 2014

Artículo: The Walking Dead temporada 4

NOTA IMPORTANTE: Sólo leer en caso de haber visto completa la cuarta temporada.

A veces las emociones no llegan cuando tienen que llegar, a veces hay que darle tiempo al tiempo, hay que confiar, y dejarse llevar, aunque cueste, aunque las primeras sensaciones no hayan sido positivas, porque las primeras impresiones, en mi caso, raramente se corresponden con la realidad. 

La primera temporada de "The Walking dead" a mi no me causo ninguna sensación. Supongo que el momento de tu vida en que ves algo, con quién lo ves, o qué ocurre a tu alrededor en esa época, influye y mucho. Supongo también que no supe ver que "The Walking dead" no es una serie de zombies (aunque sean los mejores que servidora haya visto nunca), sino de personajes y superación, algo que para mi es determinante hoy en día. Por todo esto es por lo que quiero dedicar este pequeño artículo al Rector, ya que fue su insistencia y su pasión, la que hizo que me volviera totalmente adicta a cada uno de los personajes que intentan sobrevivir entre los caminantes. Cuando alguien te conoce bien, hay que hacer caso, hay que dejarse llevar. Yo lo hice, y me encontré con el temido apocalipsis zombie. 

Los fans de esta serie, somos conscientes de que se ha abierto el infierno y se ha tragado la Tierra. No hay motivo para explicar a estas alturas, lo que ha supuesto el apocalipsis zombie para los pocos supervivientes. En las tres temporadas anteriores, hemos visto que cuando algo sale mal, seguramente pueda salir peor, y de hecho, siempre sale peor. Hemos visto cómo el hombre es el peor enemigo del hombre, y cómo el ser humano es capaz de reponerse de absolutamente todo en pos de la supervivencia. 

La cuarta temporada, como viene siendo costumbre, también está dividida en dos partes: La tranquilidad y la desesperación. 

En la tranquilidad, todos los personajes conviven con cierta calma, y la cámara se expresa desde esta misma calma. El grupo de Rick cada vez vive más cohesionado en la cárcel. Los sistemas de vigilancia, aprovisionamiento, y defensa, funcionan a la perfección. Cada uno de los personajes ha encontrado su función dentro de esa cárcel, que curiosamente, es lo más parecido a la libertad que van a encontrar nunca. Rick y Carl cada vez se entienden mejor y miman el huerto como si fuera la última creación del ser humano en la Tierra. Hershel, reconvertido en líder, tras el tiempo de descanso que Rick necesita, es el portador de la sabiduría y los buenos consejos,así como de la calma que se necesita en tiempos tan oscuros. Glenn Y Maggie cada vez funcionan mejor como pareja. Beth cuida a la perfección de la pequeña Judith. Carol intenta ser el ejemplo de fuerza en tiempos en lo que todo se paga. Karen, Tyreese y Sasha cada vez están más integrados en el grupo y Daryl y Michonne han aprendido a pasar página. 

Esta primera parte, muestra la esperanza de un mundo en el que todo representa un peligro, y en el que cada día cuenta. Es en la tranquilidad, donde, preferencias aparte, te encariñas definitivamente con todos y cada uno de los personajes de la prisión, incluso lo haces, con algunos con los que nunca creíste hacerlo, porque, sí señor, el Gobernador, reaparece en nuestras vidas y lo hace como un personaje reinventado. Y todos y cada uno de ellos forman el todo que da vida a esta primera parte, en la que la escisión viene de la mano de la guardiana del peligro, aquella dulce mujer que protege a los suyos por encima de todo, y así es como Carol Peletier, inicia el legado de la desconfianza y de la venganza, precisamente errando en una de sus máximas, al no pensar con la cabeza fría, como ella enseña a hacer a los niños de la cárcel. 

En el momento en que se vuelven a tener que tomar decisiones duras, aunque justas, es cuando vuelve Rick, el Rick que todos ansiábamos ver de nuevo: el luchador atormentado que conoce mejor que nadie la condición humana. 

Un parón en el camino, y nos despedimos de Carol, odiándola, transformando la admiración, y en cierta parte la lástima, en un arma contra su personaje, porque los sentimientos provocados en el espectador, en "The walking dead", son el zombie más terrible, aquel que es capaz de racionalizar para depredar. Pero teniendo en cuenta que aquí si te paras estás muerto, y que el movimiento es que lo que te mantiene en pie, los guionistas nos hacen correr intentando no mirar atrás, cuando, ante nuestros ojos, que creen haberlo visto todo y se equivocan, aparecer el Gobernador y con él, mi sonrisa, pues hay dos personajes a los que les tengo devoción absoluta, y uno de ellos es el Gobernador. 

El Gobernador, metamorfoseado en Philip, durante tres episodios en los que él es el auténtico protagonista, nos tiene en tensión constante, ya que uno de los aciertos de la serie es habernos grabado a fuego, que cuando hay silencio, el peligro acecha por donde menos te lo esperas, y en los episodios de Philip, el silencio, el perdón y el entendimiento reinan. Y lo hacen para demostrar que sólo los manipuladores sobreviven, y que en la supervivencia todo vale. 

En pocos episodios de esta primera parte, nos damos cuenta de que cuando todo se ha perdido, la única manera de seguir adelante, de soportar el dolor, es tener un propósito, por nimio que parezca, necesitas saber que al final del túnel se verá la luz, para intentar luchar por conseguir una pequeña llama para iluminar el camino. Obviamente, la luz al final del túnel en TWD, es la de un sol abrasador que muestra cómo la carne putrefacta es aún más repugnante si intenta devorarte, por tanto, esta tranquilidad de los primeros episodios de la cuarta parte, desembocan en el esperado reencuentro de El gobernador y el grupo de Rick. 

El control del territorio (centrado en la cárcel), da lugar a una de las escenas más dramáticas y despiadadas que ha dado la serie, en el último episodio de la primera parte. Todos los personajes vuelven a dar muestra de las acciones para las que fueron creados, y el final se convierte en un nuevo principio, cuando una vez concluído el duelo de carismas, todos pierden. El grupo de Rick se ve totalmente diseccionado y diseminado. Vuelve la lucha por la supervivencia desde el punto de partida, despojados de cualquier protección que no sea la experiencia y el instinto. Peor destino para mi amigo Gobernador, para el que, a mi gusto, se le dio un final muy rápido (sigo soñando con una nueva era del Gobernador impartiendo su ley desde el lado de los no muertos). 

En la desesperación todos los personajes caminan solos, y aunque se hagan pequeños grupos, la pérdida de la cárcel, supone mucho más que la pérdida de un lugar en el que asentarse. En la segunda parte de la cuarta temporada, el drama supera a la acción, a la tensión, y la definición de los personajes es total (sobre todo aquellos de los que no se nos había permitido entrar en sus vidas). En este aspecto, todos los personajes están desnudos, y los caminantes no son tanta amenaza como lo son los vivos, pues la pérdida de esperanza es casi total, y tienen que aprender a mirar hacia adelante, cuando practicamente los ojos se les están cerrando. 

En esta esclarecedora, a todas luces, segunda parte, puede parecer que los capítulos son muy irregulares, ya que a los brillantes, se les suceden capítulos demasiado intimistas, que hacen bajar un poco el listón de la tensión, y perder un poco el hilo de lo que aquí importa, que es La Terminal, o la esperanza de recuperar lo que algún día fueron. La Terminal es el hilo conductor en una serie de capítulos monotemáticos de personajes, donde la trama zombie queda totalmente de lado, para adentrarse en una trama mucho más oscura, que es el de la maldad inherente al ser humano, y la búsqueda de uno mismo. 

Cada uno de los personajes que siguen las vías del tren, en busca de la Terminal, Santuario para todos, donde todos aquellos que llegan, sobreviven, muestra su lado más humano, lo que a nuestros ojos, es precisamente lo que les hace más vulnerables. Los protagonistas terminan escapando en mini grupos de lo más variopinto, pero, el futuro que les espera no les permite elegir compañero de camino: 

-Rick, Carl y Michonne es lo más parecido a una familia. Ellos han conectado totalmente, y se protegen unos a los otros de una manera animal. Descubrimos a la verdadera Michonne, entendemos el carácter de Carl, quien dejó de ser niño antes de tiempo, y volvemos a emocionarnos y gritar con Rick en los capítulos finales. 

-Maggie, Sasha y Bob son los compañeros circunstanciales, a los que sólo unen las vías del tren, pues cada uno de ellos, al seguirlas, tiene un objetivo diferente: el amor, la vida y la compañía. Este grupo es uno de los más organizados. 

-Daryl y Beth significan la protección y la desilusión. Buscan empezar de nuevo, y son las personalidades más antagónicas de todas, Beth simboliza la esperanza, las ganas de creer, la necesidad de pensar en que cosas buenas pueden seguir ocurriendo. Daryl es el personaje más negativo de esta segunda parte. Ambos personajes terminan siendo el complemento uno del otro. Daryl, por su parte presentará al grupo de los moteros, un grupo condenado al odio desde el principio. 

-Glenn y Tara son la lucha y la lealtad. Tara es uno de los grandes descubrimientos de esta temporada, y uno de los personajes a los que se le puede coger más cariño, ya que su inocencia, y su fondo humano es visible cada segundo que ella aparece, pese a las ganas de ser una mujer fuerte. Glenn, en su eterna búsqueda de Maggie, sigue siendo un personaje que no tiene confianza en nadie. Ellos son los descubridores de otros tres personajes que darán mucho que hablar en la quinta temporada: Abraham, Rosita y Eugene, personajes que ponen el punto de comicidad necesario entre tanta desgracia. 

-Carol, Tyreese, Lizzie, Mika y Judith marcan las dificultades, pues si ya es complicadísimo sobrevivir entre tanta amenaza, hacerlo con un secreto que duele en el pecho más que una puñalada, dos niñas muy especiales y un bebé, hace la experiencia casi imposible. En los pasajes en los que el quinteto es el protagonista, hago especial incapié en uno de los capítulos finales, y para mi definitivos, donde Lizzie (por supuesto, mi otro personaje favorito), se muestra en todo su esplendor y deja boquiabierto a todo el público, en uno de los mejores episodios que recuerdo de la serie. Definitivamente El Gobernador y Lizzie son dos personajes absolutamente esenciales en cuanto a las pasiones despertadas,y eso siempre les convertirá en dos personajes clave. 

En ninguno de los capítulos, excepto en el final, los pequeños subgrupos interactuan entre ellos, esta temporada quería dejarlo todo bien atado en cuanto a los personajes, para, presumiblemente, dejar la acción a la temporada que está por venir y lo hace de una manera sobresaliente. 

El fin es el mismo, y una vez llegada a la Terminal, las puertas se abren para una quinta temporada, que lejos de hacerse repetitiva, promete ser una auténtica locura. Sólo queda ir contando los días. 

SURVIVE

10 comentarios:

andres pavone dijo...

Me has dejado con la boca abierta con semejante análisis FELICITACIONES!!!!!!!!!.Realmente es una de mis series preferidas. Y creo que esta temporada fue una de las mejores. Los personajes increíblemente llevados y un guion mas que jugoso. Los zombis son indiscutiblemente una de las criaturas a las cuales mas terror les tengo, pero en esta seria termine teniéndole mas terror al ser humano.Espero con ansias la 5 que seguramente será de pu..... madre. FELICITACIONES UNA VEZ MAS Missterror. Saludos.

El Rector dijo...

Impresionante análisis Missterror, me has dejado con la boca abierta y babeando como un cochinillo, ya no solo por la calidad de tu artículo que es algo que siempre se te presupone, sino por verte escribiendo sobre muertos vivientes con semejante pasión, algo, que creí jamás verían mis ojos.

Poco más puedo añadir a todo lo que has comentado. Decir que para mi esta cuarta temporada, está al nivel de la anterior, es decir, rozando la excelencia y que mucho se ha andado desde aquella irregular primera tanda de episodios. Ahora mismo, TWD, es una de las mejores series que se pueden disfrutar en televisión, seas o no, amante de los zombies, pues como comentas, éstos ya no son los protagonistas, sino el propio ser humano y es que TWD, es un viaje hacia agónico hacia la propia esencia del ser humano. Oscuro, duro y sin edulcorantes.

Eso si, no serían ni Lizzie ni el gobernador, mis personajes favoritos,jeje... aunque entiendo que tu, en esa constante búsqueda tuya de lo peor del ser humano (cinematográficamente hablando, se entiende), sientas "admiración" por ellos. Estoy seguro que el futuro, nos depara personajes tan o más malvados/enfermos que estos.

Gracias por tu dedicatoria, pero te puedo asegurar que el placer es mío, que disfrutar la serie sin tu compañía, no habría sido lo mismo, ni con esta, ni con ninguna otra ;)

Como comenta Andres, tan solo nos queda esperar con ansia la quinta temporada y cruzar los dedos para que este fenómeno mundial en el que se ha convertido la serie, no baje el listón.

Saludos.

PD: Carl lo que merece, son un buen par de hostias ;)

May Dove dijo...

Efectivamente, la cuarta temporada de TWD ha tenido altibajos, pero qué segunda mitad. Madre mía.
Entre la vuelta del gobernador,el ataque a la cárcel y la segregación del grupo, ha sido bestial.
El capítulo de Lizzie me dejó tan loca que no sabía ni donde mirar.

Creo, de todas, todas; que la segunda mitad supera con creces la primera; que a excepción de la enfermedad en prisión, poco tiene que rascar. De hecho, me daba una pereza infinita, hasta que retomé los capítulos hace 4 días y me los vi del tirón porque no aguantaba la tensión.

Esperando con ansias una 5a temporada que se antoja demasiado lejos!

Mis felicitaciones!

Missterror dijo...

Andrés-Muchísimas gracias, como siempre :)
Ahora también es una de mis series preferidas, junto con Lost (que la estoy descubriendo ahora, ya ves...)
Creo que el gran acierto de la evolución de The Walking dead, es que los guionistas hayan conseguido que permanezcamos tranquilos cuando vemos zombies, y alertas cuando aparecen humanos.

Rector-Pues espera que algún día no haga ciencia ficción y todo ;)
Conozco a tus personajes favoritos, e indiscutiblemente, son brutales, pero a mi ese lado perverso y siempre sorprendente que empuja a la maldad desde la más tierna inocencia, es lo que me fascina en el cine, y tanto el Gobernador, como Lizzie, son dos estandartes para mi, y en ciertas manera, los mayores supervivientes, o al menos, los que aceptaban que el mundo, tal y como lo conocían había dejado paso a otra cosa, que ellos ya estaban muertos, y que debían renacer como lo que nos mostraron que eran para entender lo que les rodeaba.
Ver cualquier cosa, por tonta que sea, a tu lado es disfrutar al 100% (hasta con las de Furlong me lo paso bien contigo!!!)

No entiendo el odio que despierta Carl. A mi es un personaje que me cae muy bien. No perdamos de vista que es un NIÑO, y que muchas veces, es más adulto que los propios adultos, así que porque tome algunas decisiones de niño (que debería ser lo normal), no debéis crucificarle, pues ha tirado de Rick en varias ocasiones...
TWG- A mi me gustaron ambas partes, ya que esta temporada es la que más me ha gustado. La parte de la enfermedad me pareció muy bien ejecutada y para nada me dio pereza. Cuando aparece el gobernador, yo disfruté como una niña, y ya con la segunda parte, me quedé embobada, en especial con ese capítulo de Lizzie, que nadie se esperaba...

Me alegra ver que hay consenso en "the Walking dead"

saludos a todos!!!

Arian dijo...

Pues yo abandoné esta serie al principio de la tercera temporada pero viendo las críticas tan entusiastas, creo que la retomaré.
Gracias.Un placer leeros, como siempre.

May Dove dijo...

TWD le gusta a casi todo el mundo. La única pega es que hay partes que se hacen un poco más lentas y la gente quiere zombie, pero en general... es un si siempre.

Missterror dijo...

Arian- la tercera temporada es realmente buena, te animo a que la continúes, y luego le des caña a la cuarta. Realmente merece la pena, y te lo dice alguien que abandonó en la primera temporada y a la que le daba una pereza inmensa retomarla. Suerte que casi me obligan a ver todas las que me faltaban, ahora soy totalmente adicta!!!

May-El tema es que en realidad lo importante en TWD no son los zombies, pero tienes razón, la gente a la que no le gusta, es porque los personajes le traen sin cuidados y el mundo es zombieland!!!

Saludos y gracias por comentar.

El Rector dijo...

A mi después de la primera temporada, que me pareció muy irregular, las tres siguientes me parecen estupendas, aunque si tengo que elegir una, creo que me quedaría con la tercera.

De ésta cuarta, eso si, prefiero con mucho su primera mitad, la parte de la enfermedad me pareció alucinante.

Ya hace mucho tiempo que el cine de zombies, los susodichos dejaron de ser lo más importante. Creo que TWD explota precisamente esa máxima y ahí, reside todo o gran parte de su éxito. Por supuesto, encantado de ver a hordas de muertos vivientes, pero si no hay dramas personales detrás que enganchen...

Si algo nos enseñó Romero, es que lentitud y zombies, van y deben ir de la mano.

Saludos.

Anónimo dijo...

guao felicidades me gusto mucho gracias sabes mucho sobre The wanking dead solo que mi personaje favorito es Carl :3 es tan lindo jajaja
Saludos

Missterror dijo...

Anónimo- Muchas gracias, pero no te creas que sé tanto... Sobre Carl, te diré que pese al odio que despierta, yo es un personaje al que defiendo, porque para bien o para mal no deja de ser un niño al que le ha tocado ser más adulto que los propios adultos.

Saludos

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