lunes, 8 de abril de 2013

Crítica: Posesión Infernal

Un grupo de cinco jóvenes, Ash (Bruce Campbell), Linda (Betsy Baker), Cheryl (Ellen Sandweiss), Shelly (Sarah York) y Scott (Hal Delrich), van a pasar el fin de semana a una cabaña perdida en un espeso bosque alejado del mundanal ruido en las montañas de Tennessee. Una vez instalados, y cuando se encuentran cenando, la trampilla que da acceso al sótano se abre de golpe. Extrañados, deciden bajar a investigar. Allí encuentran un magnetófono, un extraño cuchillo ritual y un libro antiquísimo.

Al conectar el magnetófono, la voz de un hombre que dice ser un científico, les descubre que el libro que tienen entre sus manos fue encontrado en las ruinas Cantarianas y es un tratado sobre las prácticas de enterramiento y los ritos fúnebres sumerios. El ejemplar es conocido como El Libro de los Muertos (Naturan Demanto) -en claro homenaje a H. P. Lovecraft-, un volumen encuadernado en piel humana y escrito con sangre cuyas páginas contienen fórmulas y rituales para devolver a la vida una serie de entidades malignas que se hallan en estado letárgico. La voz comienza a recitar unos conjuros y en el bosque algo vuelve a la vida. Uno a uno, todos los chicos irán cayendo bajo el influjo del poder de los demonios, convirtiéndose en los muertos malignos. Y la única forma de acabar con todos ellos es... descuartizarlos.

Cumplida su tercera década de vida, “Posesión Infernal” (“Evil Dead”, 1982), la ópera prima de Sam Raimi, es considerada en la actualidad una cult movie y un título clave del cine gore. Lo más destacable son sus valores formales y emocionales, conseguidos mediante la yuxtaposición del horror y el humor, de lo realista y lo absolutamente fantástico. Combinación del terror gore y el humor negro, que nunca cae en lo gratuito, reconocido como splatstick.

Film bisagra entre el sombrío American Gothic de los años setenta y la ligereza posmoderna de los años ochenta, “Evil Dead” fue un legendario gran éxito de presupuesto raquítico, siendo prácticamente de serie B, que supuso el descubrimiento cinematográfico de Sam Raimi, un joven veinteañero con talento y ganas (admirador de “El Resplandor”, “El exorcista”, Wes Craven, Tob Hooper o George A. Romero) que se hizo un lugar dentro del cine de terror, consiguió el premio Clavel Medalla de Plata a los mejores efectos especiales y el Premio Internacional de la crítica en el Festival de Cine Fantástico de Sitges de 1982 y se ganó la admiración en Cannes del mismísimo Stephen King, quien asistía al festival para presentar “Creepshow”, su colaboración con George A. Romero. “El film de terror más original de 1982”, aseguró el escritor en una entusiasta reseña de la revista Twilight Zone. Dado que King gozaba ya de una fama mayúscula en todo el mundo, sus palabras fueron el acicate necesario para que una distribuidora se hiciera por fin con los derechos del film y lo llevase a los cines. Y, por supuesto, la frase del escritor figuró en su cartel de forma muy prominente. No obstante, su mayor éxito lo obtuvo en los videoclubes y en la venta del video para el mercado doméstico.

A pesar de los años transcurridos, sus imágenes no han perdido fuerza ni impacto entre el público y han dado origen a uno de los mayores fenómenos fan en el mundo entero. La película cristaliza mitos y leyendas, y pone en escena nuestros miedos más profundos, reuniéndolos en una historia emblemática. De este modo, “Posesión Infernal” ha impresionado e inspirado a aquellos que se han acercado al género posteriormente.

Bart Pierce se encargó de los efectos ópticos quien, combinando sus conocimientos técnicos con su espíritu de improvisación, logró resultados asombrosos. Pierce fue uno de los primeros en utilizar las técnicas de animación imagen por imagen, reservadas hasta entonces a las películas infantiles. Fue a través de este procedimiento que pudo llevarse a cabo la secuencia final, donde asistimos a la descomposición de unos cadáveres vivientes. Dicha secuencia llevó tres meses completos de trabajo en estudio, y hoy se considera una de las más influyentes de la historia de los efectos especiales.

Pierce también integró los llamados matte shots, planos de trucaje que exigen un intenso trabajo de laboratorio. Con esta técnica se realizó la escena en la que una de las chicas es violentamente atacada por unos árboles del bosque.

Tom Sullivan es el responsable de todos los efectos de maquillaje del film. Durante el rodaje se utilizaron lentes de contacto para que los actores parecieran realmente posesos. También mucho maquillaje y látex que eran tóxicos y provocaron toda clase de urticaria a los actores.

Para el recuerdo nos queda la escopeta, la motosierra, la presencia del Oldsmobile Delta 88 del 73, el árbol violador, los momentos gore y, por supuesto, los travellings por el bosque del ente maligno, realizados atando la cámara, llamada cámara kamikaze, a un tablón con Raimi corriendo a toda prisa por el bosque o incluso subido a una bicicleta donde el espectador ve en primer plano la fuerza del bosque.

La película sirvió también para que naciera una leyenda: Bruce Campbell, con su álter ego en la pantalla bajo el nombre de Ash Williams. Campbell, a pesar de sus limitaciones como actor, construye un personaje lleno de carisma, un verdadero antiheroe que se convirtió en todo un icono en posteriores secuelas. “Posesión infernal” fue su primer trabajo como actor (casi) profesional. Y no sólo eso, sino que también aportó dinero a la película junto a Sam y Robert G. Tapert (acreditados los tres como productores ejecutivos) y ejerció de chico para todo en el rodaje. Actualmente, Campbell no sólo mantiene su amistad con el clan Raimi (no hay mas que buscar sus cameos en la saga “Spiderman”, por ejemplo), sino que defiende orgulloso su condición de actor de serie B, como atestigua su libro de memorias “If Chins Could Kill”. Desde entonces, Campbell protagonizó y produjo también todas las secuelas de la exitosa “Posesión Infernal”. Posteriormente, aparecería en el papel de Autolycus en dos famosas series de televisión: “Hércules: Los viajes legendarios” y “Xena: La princesa guerrera”. En ambas series tomó el rol de director en algunos capítulos. También ha aparecido en películas como “Colgado de Sara” (Reginald Hudlin, 2002), “The Majestic” (Frank Darabont, 2001), “Abierto hasta el Amanecer 2” (Scott Spiegel, 1999), “2013: Rescate en L.A.” (John Carpenter, 1996) o “Maniac Cop” (William Lustiq, 1988).

En el año 1978, Raimi y sus amigos de Birmingham (Michigan) grabaron un cortometraje amateur titulado “Within the Woods” (de 1.600 dólares de presupuesto) con el que satisfacen sus inquietudes cinematográficas consiguiendo crear muy mal rollo entre el público que acudió a su pase consiguiendo un mediano éxito económico. El corto también les servía para financiarse su próximo proyecto.

Tres años más tarde apareció “Evil Dead”, proyecto nacido de la mano y el dinero (ayudaron principalmente amigos y familiares) de Sam, su hermano Ted Raimi y sus colegas Robert G. Tapert y Bruce Campbell y conocida en nuestro país como “Posesión Infernal”, que fue la primera parte de una trilogía. Influenciada por la obra de H. P. Lovecraft, el primer título barajado fue “Necronomicón”, cambiando a “El libro de los muertos” y finalmente, por eso de llevar la palabra “libro” (inapropiada para atraer adolescentes), se cambió por el definitivo título “Evil Dead”.

Como en toda película de bajo presupuesto, Raimi y Campbell echarían mano de conocidos y amigos para componer el equipo técnico de “Posesión Infernal”. Muchos de ellos, ya habían trabajado en “Within the Woods” (Sam Raimi, 1978), como el supervisor de efectos de maquillaje Tom Sullivan.

Con su película (titulada aún “Book of the Dead”) calentita entre las manos, Raimi quería estrenarla por todo lo alto. Y Bruce Campbell tenía muy claro dónde debía hacerlo: en el cine Redford de Detroit, el local donde vio sus primeras películas de terror siendo niño. El director y el actor trabajaron a fondo en el evento, tendiendo una alfombra roja, imprimiendo sus propios tickets y, según dicen, alquilando varias ambulancias para que montasen guardia fuera de la sala, por si algún espectador sufría un infarto durante la premiere. Tanto teatro dio sus frutos, en la forma de 1.000 entradas vendidas (el cine Redford tiene, actualmente, 1.500 localidades) y en un naciente interés de la industria por aquella película hecha con poco dinero y que tanto miedo daba.

La segunda entrega sería una adaptación mejorada de “Evil Dead” titulada en España “Terroríficamente muertos” y la tercera se llamaría “El Ejército de las Tinieblas”. Éstas perduran por encima de los posteriores trabajos de su director.

CURIOSIDADES:

Como dato curioso a mencionar, en la cabaña de “Posesión infernal” figuran los restos de un cartel de “Las colinas tienen ojos”, el clásico de Wes Craven.

Por otra parte, tras sufrir un rodaje tan accidentado, Sam Raimi y sus amigos decidieron dejar un testimonio perdurable del mismo. El método elegido fue una cápsula del tiempo, un recipiente sellado (en realidad, una caja de puros cerrada con cinta aislante) en el que fueron depositados la bombilla de un foco, un pedazo de una de las ramas del árbol violador y un texto que explica el auténtico significado de la película. Desde entonces, muchos fans han tratado de desenterrar el misterioso contenedor, pero lo único que han conseguido ha sido llenar de socavones el predio donde se hallaba el edificio, o eso dicen.

LA ESCENA: La escena en la que la pobre Cheryl (Ellen Sandweiss) sufre el ataque sexual de un vegetal poseído es una de las más terroríficas del filme y de las más trabajosas. Sin embargo, en el guión original aparece descrita con una sola línea: "Los árboles atacan a Cheryl". Raimi le dio su forma definitiva durante el rodaje, algo que, si bien dotó al film con un momento cumbre, le acarreó muchos sinsabores: se trata de la escena de la película censurada en más países, considerada aún hoy de ser denigrante para las mujeres. Consciente de ello, Raimi afirmó arrepentirse de haberla rodado por ser demasiado brutal, pero en el reboot de 2013 aparece.


16 comentarios:

newzombie dijo...

no se cuantas veces la e visto puede ser que a perdido el impacto gore, pero aun es una delicia la forma que rueda raimi y bruce en su mejor papel........una infancia perfecta que pase al verla en noche de lobos

Alex Dies dijo...

Claro, muy oportuna la reseña 32 años después... para el 2045 espero la del remake n_n

El Rector dijo...

Alex, oportuna es poco. Teniendo en cuenta que puedes leer reseñas del remake hasta en los diarios deportivos, me parece sumamente interesante desempolvar justamente ahora la obra original de Raimi.

Y tranqui, que como te comenté, no tendrás que esperar TANTO para la de la nueva versión hombre :)

Ted, excelente crítica. Posiblemente, la película de terror más influyente que haya dado el género y solo superada por su secuela/remake.

Eso si, Bruce Campbell actor limitado??? dejando de lado el hecho de que creo recordar que fue premiado como mejor actor en varios festivales por su interpretación en Terroríficamente Muertos, a mi me parece un actor brutal y muy infravalorado a lo largo de su carrera.

Saludos.

thewronggirl dijo...

Evil deeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeead!
tanananananana, tananananana evil deaaaaaaaaaaaaad
Brutal!

TED BUNDY dijo...

Hombre Rector. No se puede decir que sea un gran actor. Si se puede decir que en el remake tuvo una gran actuación, que no es lo mismo.

Kontroverse dijo...

Genial!!

Joder, me muero por ver el remake YA.

Un saludo.

TED BUNDY dijo...

Lo mejor del reboot es la escena final. Pero no te esperes un grandioso film. Para ello debería de haberla dirigido Sam Raimi.

El Rector dijo...

Ted, se puede y se debe. Lo que hace Campbell en Terroríficamente Muertos (e incluso en El Ejercito de las Tinieblas, aunque en menor medida), está al alcance de muy pocos actores. Por no mencionar su reencarnación en Elvis en Bubba Ho-tep, donde vuelve a perpetuar una interpretación para el recuerdo.

Otra cosa esa que el 70% de su carrera, hayan sido cameos o pequeños papeles. De ahí lo de infravalorado. Cuando le han dado cancha, el tío siempre se ha salido.

Saludos.

Max Cady dijo...

Estupenda crítica Ted. Yo en lo que discrepo es en que Evil Dead II: Dead by Dawn (aquí Terroríficamente Muertos) sea mejor que la original que auto-copiaba. Sí mejoraba enormemente los FX, pues contaba con mayor presupuesto, pero nada más.

Del remake de este año dirigido por Fede Álvarez me guardo los comentarios para cuando se publique la reseña.

Saludos!!!!!!

P.D. A ver si ahora Bruce Campbell va a estar a la altura de los Brando, De Niro, Newman y compañía. XDDDD

El Rector dijo...

Max, en mi opinión, no hay nada en lo que Evil Dead II no mejore a la original. Eso si es un remake y lo demás son tonterías (aunque ya te digo que me muero por ver la del amigo Álvarez).

Yo no digo que Campbell deba pasar a los anales de la historia del cine, digo que es un excelente actor. Aunque esto como siempre va por patios... porque a mi De Niro gran, lo que se dice GRAN actor...

Saludos.

Negro dijo...

He entrado en la web esperando una crítica del remake recién estrenado y me he encontrado con la original. Sin duda pienso que es una película que, por más que quede lastrada por sus ínfimos medios, siempre es conveniente revisionar.

Aun así, estoy totalmente de acuerdo con lo que dice El Rector. Evil Dead 2 supera en todo a la primera parte. De hecho, para mi gusto, supera cualquier otra película que haya filmado Sam Raimi hasta fecha de hoy.

Por otra parte, también estoy de acuerdo en lo referente a Bruce Campbell. Lo comentaba en otra web que comparte género con ésta. Independientemente de que a pocos seguidores de la saga se nos pueda ocurrir otro Ash que no sea Bruce Campbell, me parece un buen actor, y es sorprendente, como mínimo, que no haya tenido una trayectoria de más peso.

En pocos días veré el nuevo remake. Espero no llevarme un ostión en la cara.

Machete dijo...

Algunos detalles tan minuciosos no los conocía, buen artículo. Mi primer encuentro con el film, no fue el propio film, sino la escena del bosque. Tendría unos 8 o 9 años. Como uno o dos después vi la película entera, se convirtió en todo un clásico de terror, más que del gore que mencionas.

Living at 33rpm dijo...

Gran reseña de esta maravillosa película que tan buenos recuerdos me trae! La escena del bosque es una pasada y sin lugar a dudas ésta escena en el remake es muchísimo más light que en la original, se nota que Raimi se atrevió hace 30 años a pasar límites casi impensables hoy en día (si quieres que la película pase por cines).

Y lo de Bruce Campbell... bueno, nadie duda que no es Marlon Brando, pero en este tipo de cine es el mejor!! Y su actuación en Bubba Ho-Tep es una pasada!

Saludos

Anónimo dijo...

por favor, alguien que me explique (por email si es necesario) lo que sucede en la escena final del remake? fui ayer a verlo al cine y no me quedé a ver los creditos, por lo que me perdí el final :S
alguien que me saque de dudas por favor?

Esteb Carrera dijo...

En el remake de 2013 aparace bruce campbell al final de los créditos diciendo: Groovy... No es la gran cosa. Pero buenísima la crítica. Me encantan todas las críticas de este blog xD Esta película tiene gran influencia en mi inserción al género. Sigan así!

TED BUNDY dijo...

Esteb Carrera,

Muy agradecido. Todos escribimos por amor al género, como fans y de forma totalmente independiente.

Saludos.

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