jueves, 9 de julio de 2009

Crítica: Pontypool

De locura absoluta podríamos calificar la nueva película de Bruce McDonald, que consigue tirar por tierra todas las leyes preestablecidas del cine de zombies en poco más de 1 hora y 30 minutos y reinventa el género de tal manera que uno no sabe si tomárselo como una parodia del mismo o como una absoluta genialidad, y es que "Pontypool" es uno de los filmes más extravagantes y originales de los últimos tiempos y una clara muestra de que se puede hacer una gran película de género con pocos recursos y tirando de mollera en lugar de cartera, además de demostrar algo que muchos parece que aún no tienen del todo claro, que hay vida después de Romero.

Con un limitado presupuesto, que queda patente tanto en la escasez de efectos especiales como en las localizaciones del filme (toda la acción se desarrolla en el interior de una emisora de radio), "Pontypool" nos cuenta la historia de Grant Mazzy, un profesional de la radio que llega al pueblo de Pontypool en Canadá, para trabajar en la emisora local, pero que pronto se dará cuenta de que su primer día no va a ser tan tranquilo como esperaba cuando un corresponsal comienza a reportar extraños alborotos en el pueblo.


La idea inicial de la película es sencilla pero muy atractiva y de hecho daba perfectamente de si para ofrecernos una cojonuda película de zombies al modo tradicional (guiño a "La Noche de los Muertos Vivientes" de Romero incluido en la secuencia inicial, cuando la mujer golpea la ventanilla del coche), pero supongo que hacer una película de podridos a la vieja usanza nunca fue la intención del señor McDonald, y si bien la primera mitad de la cinta resulta bastante convencional (por lo menos en lo que a la historia se refiere y no tanto en la puesta en escena, que está mas cercana a una obra de teatro), creando esa atmósfera de angustia y malestar que debe tener toda película de zombies que se precie y que incluso me atrevería a decir que tiene algo de Carpenter (reverencia), la segunda mitad de la cinta da un giro total a los acontecimientos y se adentra en terrenos más cercanos a "The Twilight Zone" que a otra cosa, desencadenando en una historia que cambia totalmente de registro y que podría firmar el mismísimo Shyamalan, pues esta locura tiene bastante de "El Incidente", pues si en aquella ocasión el virus letal que incitaba a la gente al suicidio se transmitía por el aire, que nadie se piense que los infectados de "Pontypool" se contagian vía sanguínea, eso sería demasiado obvio y aquí todo resulta un poquito más retorcida que eso, aunque como comprenderéis no voy a ser yo quien lo desvele, así que voy a echar mano del clásico "hasta aquí puedo leer".

Este inesperado y controvertido giro argumental seguro que tendrá retractores y amantes a partes iguales, pues como he dicho, el caldo de cultivo que se había cocido hasta ese momento dejaba un marco inmejorable para gestar algo grande, y lo más increíble, que todo ello sin la más mínima necesidad de mostrar ni a un sólo zombie, pues el arma principal de "Pontypool" es la genialidad con la que McDonald consigue construir una historia angustiosa con la palabra como único recurso, eso y por supuesto el nivelazo general del reparto y muy en especial del actor Stephen McHattie, quien interpreta al peculiar locutor de radio que transmite las noticias referentes a los acontecimientos, un híbrido entre Willem Dafoe y Bruce Campbell con una impresionante voz de tráiler de película de terror ochentera (que a nadie se le ocurra perderse la V.O. porque se cargará la película) que nos regala una actuación sublime que me ha impresionado tanto como la del propio Campbell cuando vi "Terroríficamente Muertos" por primera vez, pero claro, a este canadiense con pinta de viejo rockero no lo conoce nadie y el infame Adrien Brody tiene una puta estatuilla con la que se sodomiza cada noche delante del espejo mientras pone caras (véase "Giallo" para justificar el lenguaje soez).

Conclusión, "Pontypool" es una curiosa mezcla entre "La Noche de los Muertos Vivientes" y "El Incidente" pero retorciendo lo inretorcible y adentrándose en "The Twilight Zone", con una historia que algunos tacharán de absurda (yo mismo en algunos momentos) pero que al mismo tiempo consigue mantenernos pegados como una lapa a la pantalla con ganas de conocer el incierto desenlace. Una película muy austera a nivel visual, con pocos alardes pero que consigue crear, gracias sobretodo a la increíble actuación de Stephen McHattie, una atmósfera de terror que muy pocas veces se consigue en la pantalla y que tiene como transfondo una profunda reflexión sobre el poder de la información y la influencia de los medios.

"Pontypool" gustará o no, pero no cabe duda de una cosa, es una película diferente, especialmente recomendada para todos aquellos que siempre se quejan de que ya no hay ideas originales en el cine fantástico. Solo espero que la señora Fish encuentre a su gato.


1 comentarios:

Darkotica dijo...

"Pontypool" ha sido todo un descubrimiento y una original idea que seguramente influirá a más de un guionista en el futuro. El film de Bruce McDonald me ha parecido realmente claustrofóbico, paranoico, inteligente y muy, pero que muy retorcido, es una de esas películas que tras verla, te hace pensar y pensar y que según pasan los días, la recuerdas y más te gusta.

No quiero hacer ningún spoiler, pero sólo diré que la forma de contagio "zombie" que muestra esta película está tan bien pensada que abre un universo de posibilidades para crear nuevas películas de zombies y/o infectados.

Pero en mi opinión, y sin ninguna duda, lo mejor de la película es el personaje que interpreta Stephen McHattie, hace un papel tan estupendo que con sólo oir su magnífica voz al principio, ya consigue encandilar a la mayoría de espectadores, admitamos que la película no sería ni la mitad de buena sin este hombre.

Por otra parte, tengo que admitir que si el comienzo y el desarrollo de la historia me parecieron magníficos, la parte final, vamos lo que es la resolución, me pareció que podía haber estado un poco más desarrollada, creo que la película alcanzó un nivel tan alto en su primera parte, que esperaba un final al mismo nivel, que me resultara terrorífico, impactante e inteligente, pero no me resultó así, me pareció un poco precipitado y falto de contenido, dejandome una sensación final algo confusa. Tal vez y con un poco de suerte esto cambie si finalmente se hace realidad la trilogía de "Pontypool", a la que espero con ansia (son muchas las cosas que quedan en el aire...Ken el reportero, el gato de la señora Fish...) Conclusión, cuando ves "Pontypool" te das cuenta que las técnicas del manual de supervivencia para un ataque zombie no valen para nada, lo que realmente sirve para sobrevivir es saber idiomas.

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