viernes, 24 de febrero de 2017

Crítica: Lo Chiamavano Jeeg Robot

No sé si habrá objetividad en esta crítica, confieso que a mí el cine italiano me gusta, y no me refiero solo al cine Giallo o al Spaguetti Western que son parte protagonista de la historia del cine, que también, sino al nuevo cine italiano. Hay una serie de directores actuales muy interesantes, algunos poco reconocidos internacionalmente, de los que merece la pena ver alguna de sus películas: Grimaldi (Caos Calmo), Ozpetek (Le Fate Ignoranti), Castellito (Non ti Muovere), Faenza (Prendimi l’anima), Garrone (Gomorra), Bellocchio (Sangue del mio Sangue), Molaioli (La Ragazza del Lago), Placido (Romanzo Criminale), Virzì (La pazza Gioia), Andò (Le confessioni), Rosi (Fuocoammare), Genovese (Perfetti sconosciuti), o los ya mega conocidos Moretti y Sorrentino, que están a otro nivel.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Crítica: Arbor Demon

Generalmente, el cine de terror abre con un prólogo en el que suele acontecer alguna escena impactante. Este movimiento estratégico, sirve de gancho para mantener al espectador atento durante el primer tercio del film, funciona bien la mayoría de las veces y suele ser suficiente para el primer tramo del film en el que el director y el guionista se entretienen y dedican a presentar a sus personajes etc, sin que pase demasiada cosa, refiriéndonos al terror.

domingo, 19 de febrero de 2017

Crítica: XX

El capricho cromosomático hace que una mayoría de X, curiosamente aquello que simboliza la incógnita, sea lo que defina al género femenino. La X, referida al cine simboliza la sexualidad y cuantas más x se añadan más sexo explícito veremos en pantalla. Dos XX y la temperatura sube, dos X y se nos define como mujeres, pese a que yo no creo que sea únicamente el par veintitrés el que te confiera el género. A merced de las dos X, siempre he deseado más presencia femenina detrás de las cámaras. En mi carga genética, XX está presente y grita muy a menudo y en un mundo donde mayoritariamente la X va seguida de la Y, me complace ver una antología con una X doble.

sábado, 18 de febrero de 2017

Crítica: Alta Tensión

Hoy, hablar de Alexandre Aja, es hablar de la decadencia. La decadencia de alguien que podría haberlo sido todo dentro del género de terror y que, caprichos de la industria, o de la propia evolución del cineasta parisino, va a terminar quedándose simplemente, en uno más. Pocos se acuerdan ya de aquel debut sin pena ni gloria titulado “Furia” (1999) y no lo hacen, porque hablar de Aja, es hablar de “Alta Tensión” (“Haute Tension”, 2003) y de los inicios de una nueva corriente de entender el cine de terror en el viejo continente, es hablar del abanderado de una serie de noveles directores que pusieron patas arriba el género cuando este más lo necesitaba. Hablar de Aja es, hablar del nouvelle horreur vague.

jueves, 16 de febrero de 2017

Crítica: Bodom

El 4 de junio de 1960, cuatro jóvenes acamparon en el lago Bodom, cerca de Helsinki. Esa noche el grupo fue atacado por alguien que saltó sobre la tienda y apuñaló a los jóvenes a través de la lona. Al día siguiente, encontraron muertas a las dos chicas y a uno de los chicos. El otro, Nils, con varias heridas graves y fracturas varias, estaba vivo. El motivo del crimen era un misterio absoluto y Nils no recordaría nada.

martes, 14 de febrero de 2017

Crítica: All I Need

A veces, lo que necesitamos no es lo que deseamos y otras, no necesitamos lo que deseamos. En el caso que nos ocupa y entrando directamente en materia, tengo muy claro que “All I Need” (también conocida como “Wake In Fear” en un nuevo ejercicio de travestismo) encaja perfectamente en lo segundo y es que si una cosa no se le puede negar a los señores de Grimm Entertainment (productora del filme), es el hecho de haber sabido disfrazar a su producto con la suficiente elegancia como para que algunos hayamos picado el anzuelo y nos hallamos acercado a un título del que en otras condiciones, habríamos huido como del mismísimo diablo. Tampoco han inventado la panacea, un póster retro con eco a los mitificados (no sin razón) años ochenta, ha sido más que suficiente para hacernos cambiar el chip, la percepción que pudiéramos haber tenido de esta “All I Need” cuando aun respondía al título de “Wake In Fear” vistiendo un horripilante afiche promocional digno de la peor producción directa a mercado doméstico y hacérnoslo desear de forma vil.